El nuevo avión A400 de Airbus despega con éxito tras dos años de retraso


“Ed” Strongman, jefe de pilotos de pruebas y de 60 años de edad, comandaba el avión con la ayuda de Ignacio “Nacho” Lombo, piloto de pruebas experimentales de 43 años de edad, sentado en el asiento de la derecha. Otros cuatro ingenieros subieron al avión: Jean-Philippe Cottet, ingeniero senior de ensayos en vuelo de 43 años de edad, responsable de todo lo relacionado con los motores; Eric Isorce, ingeniero senior de ensayos en vuelo de 52 años de edad, responsable de los sistemas y del rendimiento del avión; Didier Ronceray, ingeniero senior de ensayos en vuelo de 54 años de edad, responsable de cualidades de manejo del avión; y Gérard Leskerpit, ingeniero de ensayos en vuelo de 50 años de edad.

Esta mañana, el nuevo A400M de Airbus Military despegó desde el aeropuerto de Sevilla rumbo al cielo para llevar a cabo su primer vuelo inaugural. El primer avión, completamente nuevo, del siglo XXI despegó desde la pista 09 a las 10:15h, hora local (09:15 UTC).

La suma total de las horas de vuelo de esta tripulación internacional supera las 31.000.

El avión, con un peso de despegue de 127 toneladas, iba equipado con 15 toneladas de equipo de pruebas que incluían dos toneladas de agua de lastre. El vuelo fue monitoreado en tiempo real por los equipos de ingenieros en Sevilla y Toulouse, utilizando un sistema de telemetría aire-tierra de última generación. La tripulación explorará las características de maniobra del avión en todas las configuraciones de los alerones, comprobará el funcionamiento de los motores y hará una evaluación inicial de los sistemas del avión.

Sus cuatro motores trubopropulsados TP400D de Europrop International (EPI), completamente nuevos y de una potencia de 11.000shp (8,200 kw) cada uno, son los motores de propulsión más potentes con los que se haya dotado a un avión occidental.

La duración del vuelo será a discreción del equipo de pruebas y concluirá con el aterrizaje en Sevilla ante más de 2.000 personas (representantes de los medios, invitados VIP y personal de Airbus Military).

Durante las últimas cuatro semanas se han llevado a cabo numerosas pruebas en tierra, con un programa cada vez más exigente, para preparar el avión ante su primer vuelo.

Los motores han sido puestos en marcha a pleno rendimiento, la red de datos a bordo ha sido probada exhaustivamente, y se han llevado a cabo numerosos rodajes, a velocidades progresivamente más altas, culminando los ensayos con un despegue abortado de prueba a una velocidad de 123kt (227km/h) el pasado 8 de diciembre.

El vuelo inaugural, realizado hoy, marca el principio de una serie de campañas de ensayo que abarcará unas 3.700 horas de vuelo llevadas a cabo, probablemente, por una flota de cinco aviones a partir de ahora y hasta su puesta en servicio a finales de 2012. El A400M recibirá tanto el certificado tipo y la cualificación militar como civil por parte de la Agencia Europea de Seguridad Aérea (European Aviation Safety Agency – EASA).

Airbus y Airbus Military han aprovechado su experiencia técnica de varias décadas en la construcción de aviones comerciales para producir el avión más moderno del mundo capaz de llevar a cabo tanto operaciones estratégicas como tácticas. A pesar de ser en realidad un avión táctico capaz de aterrizar en pistas blandas, cortas y sin preparar para suministrar equipos y tropas cerca de donde haya necesidad de intervenir, puede viajar a la misma altitud que los aviones de reacción y a una velocidad de crucero comparable.

Diseñado desde el principio como un avión cisterna, el A400M es capaz de reabastecer tanto a cazas como a helicópteros a la velocidad y altitud deseadas.

También está equipado con la misma tecnología de control „fly-by-wire‟, de eficacia probada, que la familia de aviones de Airbus de gran éxito, y asimismo con una cabina avanzada que deriva de la cabina del A380. Las alas de fibra de carbono reforzada con plástico (Carbon-fibre reinforced plastic – CFRP) y otras estructuras amplias proporcionan peso y ventajas en materia de resistencia, y disminuyen el riesgo de corrosión.

Un total de 184 aparatos han sido solicitados hasta el momento por Bélgica, Francia, Alemania, Luxemburgo, Malasia, España, Turquía y Reino Unido.

NASA probará nuevo avión hipersónico


La agencia espacial estadounidense NASA anunció que probará el último de los aviones hipersónicos de su programa experimental X-43, y espera que el aparato alcance una velocidad diez veces mayor que la del sonido.

“Esperamos que este avión llegue a una velocidad de 11.560 kilómetros por hora”, dijo en conferencia de prensa Laurie Marshall, del Centro Dryden de Investigación de Vuelo, en Edwards (California).

Marshall explicó que, respecto a un ensayo realizado en marzo pasado, se han hecho algunas modificaciones de diseño.

“Una de las grandes diferencias será el ambiente térmico”, añadió Marshall, quien explicó que, “en el segundo vuelo, el punto de mayor fricción y temperatura, el morro de la nave, alcanzó los 1.425 grados Celsius”.

“Para el tercer vuelo calculamos que el morro (de la nave) alcanzará los 1.980 grados Celsius”, añadió.

El avión X-43A, que mide apenas 3,6 metros de longitud, es el tercero y último de un programa de unos 250 millones de dólares para la experimentación con una tecnología de propulsión conocida como “traga aire” que, literalmente, toma el oxígeno de la atmósfera y lo introduce como combustible en un motor de hidrógeno.

El experimento comenzará entre las horas 17:30 GMT y 22:00 GMT del lunes, cuando desde Dryden parta un avión B-52B que llevará colgado en su vientre un cohete propulsor Pegasus, en cuyo morro va montado el pequeño X-43A.

A unos 80 kilómetros de la costa de California, el B-52B soltará su carga a una altura de 12.000 metros y, cinco minutos después, se encenderá el cohete Pegasus que impulsará el X-43A a una velocidad aproximada a diez veces la del sonido hasta una altura de 33.500 metros.

Será entonces cuando los controladores de la misión activarán dos pequeños pistones que desprenderán el X-43A del cohete Pegasus y abrirán la capucha que cubre la toma de aire del avión, encendiendo su propio motor.

La tecnología disponible en la actualidad hace necesario que los cohetes, para alcanzar la que se conoce como velocidad de fuga -la que permite que las naves escapen a la fuerza de gravedad de la Tierra- lleven sus propios tanques de oxígeno para la combustión con hidrógeno.

El motor experimental “traga aire” promete la posibilidad de que los aviones, una vez que alcancen esa velocidad tomen el aire de la atmósfera incluso a altitudes extremas donde el oxígeno escasea.

El primer experimento de un avión X-43A concluyó el 2 de junio de 2001 en un fracaso cuando estalló el cohete propulsor y el avión se destruyó.

La segunda prueba del prototipo X-43A, en marzo pasado, marcó un hito cuando el aparato sobrevoló el océano Pacífico a casi 8.000 kilómetros por hora, esto es unas siete veces la velocidad del sonido.

La tecnología tiene particular interés para el Pentágono, donde los planificadores ya han soñado con bombarderos que podrían alcanzar objetivos en cualquier parte del planeta en menos de dos horas de vuelo desde el territorio de Estados Unidos.

El éxito del experimento abre también la posibilidad de que, en un futuro, se construyan aviones comerciales que permitan recorrer la distancia entre, por ejemplo, Nueva York y Londres en menos de dos horas.

Despega nuevo avión de pasajeros Boeing 787


El nuevo avión de pasajeros de Boeing, el modelo 787, despegó finalmente con un retraso de dos años respecto de los planes de lanzamiento de la empresa.

Los pilotos Michael Carriker y Randall Neville despegaron hacia las 18:30 GMT del aeropuerto Paine Fiel de Everett, en un vuelo de cuatro horas sobre el estado de Washington para realizar varias pruebas básicas antes de aterrizar en el aeropuerto Boeing Field de Seattle.

El programa del 787 ha tenido problemas con piezas mal encajadas y de otra índole, indicó AP.

El primer vuelo debía haber tenido lugar en el 2007 para que el avión fuera entregado a los clientes un año después, pero Boeing se vio obligada a retrasar la fecha en cinco ocasiones.

La compañía ahora entregará las primeras aeronaves del nuevo modelo a la japonesa All Nippon Airways a fines del próximo año.